Jeffrey Lewis ha hecho de la parquedad de medios su mejor baza.
Guitarra en mano, instrumentación mínima, letras sencillas (que no simples, ojo no se confundan) y en este caso un videoclip hecho con tan solo 99 dólares (68 euros y pico al cambio).
El colmo de la sencillez para obtener un resultado brillante donde sus cualidades musicales y su talento como dibujante lucen en todo su esplendor.