Una de las muchas espinitas clavadas que tengo con lecturas irregulares de autores españoles es con Daniel Torres (1958, Teresa de Cofretes, Valencia). En vez de empezar a leerle por sus grandes clásicos (Roco Vargas o Tom) a Torres empecé a leerle por una obra tan atípica de él como Burbujas. Que sin embargo puede haber sido la obra que abriera la puerta al autor a enfocar sus posteriores cómics como obras que no necesitan de la serialización de un personaje. Y en las que se permite jugar e imaginar dialogando con las ficciones.

Así Torres puede mirar hacia adelante de otra forma. Lo irónico es que, para hacerlo, al mismo tiempo, mira hacia atrás también.

Este es el segundo regreso al universo de Roco Vargas. Y si ya Júpiter (el primero) gozaba de una narrativa atípica, aquí efectúa una nueva pirueta. El futuro que no fue (no. 15) es una ficticia revista de historietas que homenajea las propias de los ochenta pero integrada dentro del mismo mundo de ficción en el que transcurren sus historias. Archi Cúper es un personaje recuperado de las páginas de los cómics de Vargas que ahora protagoniza una serie de historietas mezclando la ci-fi y el noir con un estilo que quiere recordar a las de Milton Caniff o Alex Toth, pero a todo color.

 

El desarrollo argumental es completamente canónico y ahí reside su encanto. Torres destila unos aspectos de género muy puros que no necesitan de vueltas de tuerca para su disfrute

El desarrollo argumental es completamente canónico y ahí reside su encanto. Torres destila unos aspectos de género muy puros que no necesitan de vueltas de tuerca para su disfrute. Incluso el tema central de “denuncia”, el de la intrusión acosadora de la publicidad en la vida cotidiana y la critica a la sociedad de consumo, suena un poco añeja, muy ochentera también, sin (por desgracia) dejar de ser válida.

Torres borda el álbum acompañándolo de extras intercalados a los capítulos para recrear perfectamente una revista de cómics “de los ochenta” en el mundo de Vargas. El resultado es un álbum entretenidísimo y absorbente con un Torres que demuestra estar en plena forma y con ganas de hacer tebeos nuevos e interesantes, sin olvidar su magnifica carrera hasta la fecha.