Un cruce de tuits entre un presidente de gobierno y una estrella pop es el origen de Prdro y Maili. A partir de ahí Álvaro Ortiz (Zaragoza, 1983) monta una aventura de romances tórridos. Una aparentemente sencilla historia de amores imposibles de no ser porque en el viaje romántico por la España vaciada se cruzan mutantes, ninjas de organizaciones oscuras, paradojas temporales y complots de políticos malignos.

 

Tras los pasos de El Murciélago sale a por birras (¡Caramba!, 2020) Ortiz volvió a publicar otro cómic en redes sociales, ahora también recopilado en papel. A partir de esa jugosa premisa captada de la actualidad, volvió a agitar la batidora que mezcla todas las cosas que le pasan por la cabeza y enganchó a sus seguidores en una historia que tiene a Zorrezno como tercer protagonista, un superhéroe mutante, que por otra infinita casualidad como la que sucedió con el Murciélago, recuerda a una de los personajes emblema de una importante editorial de cómics de los Estados Unidos. Casualidades a parte, el planteamiento de Prdro y Maili pasa por transformar la actualidad política y pandémica en lo que pasaría si la realidad fuese una historia de mutantes de Marvel, y además qué pasaría si esas historias de mutantes fueran cómics románticos subidos de tono. Y con esa doble pirueta hace volar la cabeza a los fanáticos intransigentes de todos los géneros y consigue divertirnos al resto de lectores con sus múltiples ocurrencias, guiños y homenajes a las aventuras de los X-Men y al Akira de Otomo. Y la isla de las tentaciones. Y al Curro de la Expo92. Todo cabe en estos tebeos de Ortiz.

 

¡Caramba! de nuevo lo vuelve a transformar en un bonito libro con un papel de tono rosa super sexy, donde Ortiz vuelve a retocar los dibujos, añadir unas tramas super sexys, y con muchas más páginas que el Murciélago, en las que también aparecen más genitales, Y un epílogo inédito en las redes, que da otra guinda final. Y todos sabemos que no hay dos sin tres ¡¡¡¡queremos más!!!