No es necesario empezar la reseña de este cómic trufando el texto de resobadas afirmaciones (supuestamente grandilocuentes, pero a la postre vacuas) alrededor del contexto en el que nacieron las historietas que en él se recopilan. Nos referimos a la pandemia de 2020, sí. Todos sabemos más o menos lo que aconteció en una parte importante del mundo así que..tiremos millas.

Como muchos otros ‘creadores’ (perdón por no evitar la cursilería) Hanselmann decidió contribuir también a la narrativa colectiva del confinamiento duro (el de los primeros meses) publicando a diario una historieta en su cuenta de Instagram. Algo que podríamos considerar como otra forma paralela de pandemia ya que no fueron pocos los ‘creadores’ (¡perdón!) quienes decidieron brasear al personal con sus vivencias pandémicas en primera persona. Terrible.
En el caso de Hanselmann lo que podía haber sido otra lacra cultural se convierte en una auténtica cúspide creativa: La bruja yonki y sus colegas rizan el rizo en estas historietas donde el mongolismo, el salvajismo y sí…la pornografía y el bizarrismo llegan a cotas altísimas, hasta el punto de provocar el empacho del lector, que se ve sumido en un auténtico lodazal de momentos chungos y situaciones desagradables. ¿Qué esperaban? ¿acaso no perdió el resto de la humanidad la razón? miren al pobre Miguel Bosé ¿cómo no iba acabar Werewolf Jones protagonizando un documental de Netflix tras convertirse en una auténtica estrella en Only Fans por ser capaz de introducirse por el recto los más desproporcionados e insospechados consoladores? Quizás no sea el mejor reclamo (o sí) para que se acerquen a su lectura, pero, de nuevo, es lo que hay.  

Zona Crítica recoge todas las historietas que Hanselmann colgó, casi a diario, entre marzo y diciembre de 2020 en un solo volumen. Lo curioso es que a pesar de ser un compendio de historietas de personajes confinados se trata paradójicamente de uno de los volúmenes de la serie donde hay más acción. La edición incluye un excelente epílogo que arranca con nuestros personajes favoritos ya en 2021 e incluye además un extensivo anexo de cada historieta a modo de ‘comentario del director’.

Un peldaño más en la trayectoria de un Simon Hanselmann que -digámoslo con uno de esos topicazos que tan a mano tenemos los reseñistas y que tan bien resultan en las fajillas de los libros- tiene todos los números para convertirse en el mejor cronista gráfico de la estúpida realidad del siglo XXI, el Charles M. Schulz de nuestra época, me juego lo que quieran. No se lo pierdan, esto ya es historia, esto ya es un clásico.   

 

Zona Crítica: el cómic definitivo de Simon Hanselmann sobre la pandemia | Traveler